Julio de 2017

  CAD, Vr y BIM

  Aunque se dice que la tecnología CAD (diseño asistido por computadora) revolucionó la manera de diseñar, en realidad lo que revolucionó fueron las tareas rutinarias del diseño lo que permitió hacer modificaciones con facilidad para buscar las soluciones más apropiadas para cada proyecto o desarrollar ideas que no se creían posibles pudiendo recibir asesoría de especialistas sobre un mismo documento.

  El aprovechamiento de la tecnología de gráficos Vr (realidad virtual) utilizada por las industrias cinematográfica y de videojuegos, hizo surgir el modelado 3D que permite mostrar de manera muy realista la geometría de las construcciones y resolver dudas o potenciales problemas que en los planos técnicos no es posible.

  Ahora lo que se busca con el BIM (modelado con información para construcción) es integrar la información en el mismo diseño, de modo que todos los interesados tengan acceso al mismo y puedan opinar, trabajar y proponer alternativas, considerando todas las variables que involucra la toma de decisiones en un proyecto, desde la autorización y los detalles técnicos hasta el costo y la logística.

 

  Pasar al BIM

  Transitar del CAD que ha simplificado las tareas de dibujo y representación a la tecnología informática que provee el BIM es una situación mucho más complicada de lo que parece. Es un tema del que se habla mucho porque dejó de ser una innovación tecnológica de moda y se está convirtiendo en un asunto de estándar internacional.

  Pero las políticas de la tecnología informática no ayudan mucho al usuario, el desarrollo de tecnologías propietarias y no estandarizadas en el pasado, ha provocado que muchos usuarios tengan gran dificultad para transitar al BIM; estar con la tecnología no adecuada es como haber nacido con ciertas capacidades pero negarse a desarrollar otras para poder adaptarse a los cambios de la vida. Incluso la tecnología BIM demanda de una especialidad que no ofrecen los centros de estudio; es como inaugurar una fábrica sin empleados. Por último adquirir una solución BIM es como comprar un automóvil: adquiero uno para mi satisfacción personal, uno para pasear con la familia o uno para el trabajo?.

  Entonces debemos responder las preguntas anteriores de manera inversa:

 

  ¿QuÉ necesito adquirir?

  Si nos interesa que el cliente apruebe los proyectos observando la calidad, pero el costo y el tiempo no son asuntos prioritarios, podemos seguir con el sistema actual de proyectos: planos y renderizados, ejecución y cambios, ajustes y modificación de planos.

  Si los proyectos involucran varios interesados y especialidades en donde el costo es lo importante, debemos poder interconectar las soluciones, confirmar que la información se envíe y reciba sin errores y capacitar a los involucrados en los procesos de importación/exportación de archivos.

  Si nuestros colaboradores (internos y externos) están involucrados fuertemente en el uso de la tecnología y orientados a la confiabilidad, debemos buscar una solución que permita intercambiar información sin procesos adicionales, con facilidades para acceder al proyecto y analizar desde su experiencia los detalles que pueden ocasionar retrasos.

  Si vemos la tecnología como negocio -que podamos convertir al cliente en uno recurrente, a los consultores externos como asociados y a los proveedores y contratistas como socios- debemos esforzarnos por venderles la idea de una base BIM en común. El costo es relativamente alto pero los beneficios son mucho mayores cuando tenemos la posibilidad de hacer más proyectos en el mismo tiempo y con mejores resultados en términos de calidad, costo y tiempo.

 

  ¿QuiÉn va a administrar el sistema?

  Toda nueva tecnología requiere capacitación y práctica, hasta este momento las empresas solicitan colaboradores con ciertas habilidades técnicas y las habilidades tales como administrar gran cantidad de dibujos digitales se adquieren con la experiencia y un curso de manejo de datos.

  Sin embargo cada empresa tiene sus propias políticas tecnológicas generalmente acorde con los estándares del mercado o de la oferta de especialistas, pero ello no le asegura estar utilizando la tecnología más adecuada a su negocio. Generalmente la inversión en estas empresas es muy elevada porque asumen que el software debe hacer lo que necesitan y un software restringido requiere expertos en programación y en sistemas CAD.

  Cuando una buena capacitación está asociada a un buen producto el resultado es inmediatamente visible, porque la productividad se ve aumentada y el esfuerzo de los operadores está dedicado a dominar el producto. Pero el tránsito al BIM necesita un especialista que no existe -llamado BIM Manager (gerente BIM)- que debe salir del mismo equipo pues debe conocer el movimiento de la empresa, el tipo de proyectos y sus colaboradores.

  Para la preparación de BIM managers se ofrecen diplomados y maestrías especialmente enfocados a ello. Pero no basta llevar un curso de administración, debe complementarse con un manejo eficiente de la solución que debe operar, pues dentro del software controla la información que sale y entra de los diversos interesados.

 

  ¿CuÁl es el producto mÁs adecuado?

  El problema que enfrenta la industria informática es querer resolver todo dentro de su misma solución para vender más, entonces aparecen las alianzas y las adquisiciones. Pero el problema no se alivia, se agrava porque aparecen múltiples soluciones que son poco compatibles entre sí y los esfuerzos por comunicarlas complican mucho las cosas.

  La mejor solución que se ha logrado está en los estándares de intercambio de información -que debiera haber empezado hace 30 años- y ha dado buenos resultados, ahora todos los productos BIM y 3D están cumpliendo con dichos estándares, aunque en diversos niveles.

  Sin embargo un tema aparte es el CAD. La información 2D no puede ser reemplazada con modelos tridimensionales, por cuestiones prácticas y por costumbre: la mano de obra se ha entrenado usando planos, los símbolos simplifican la comunicación, manejar más de un grupo de datos a la vez acarrea potenciales riesgos de error y el plano en papel permite más flexibilidad y economía de uso. Las respuesta la tienen los fabricantes: aquellos que han resuelto ambos mundos tienen el poder del cambio.

  Al igual que ha sucedido con los desarrollos en las diversas etapas de desarrollo de la industria informática, los menos aptos desaparecerán en tanto que los mejor adaptados sobrevivirán. La tarea del usuario es descubrir cuáles aplicaciones ofrecen la mejor solución a futuro, porque el que ahora es líder no lo será mañana. Lo peor que puede pasar es quedarse 10 años atrasado a pesar de una fuerte inversión.

  Ahora intentaremos resolver las preguntas cruciales para cualquier empresario.

 

  ¿QuÉ tiempo toma la conversiÓn?

  Como toda inversión debe hacerse un estudio de costos y beneficios, e inversión y recuperación. Para un pequeño constructor el tiempo y la inversión en BIM pueden ser excesivos a excepción de que él mismo sea proyectista, BIM manager y constructor. Sin embargo para una empresa con decenas de empleados la inversión equivale a lo que actualmente realiza, pero el entrenamiento con el número de empleados como variable, será una curva exponencial para que todos adquieran las habilidades suficientes.

 

  ¿CuÁndo se recupera la inversiÓn?

  El análisis correcto debe ser sobre el análisis de la productividad, el trabajo en BIM es más lento porque lleva mucho más detalle y no necesariamente el doble de personas dedicadas lo harán el doble de rápido. La inversión se verá reflejada de manera indirecta y solamente adquiere valor cuando la ejecución se realiza sin contratiempos. Las diferencias comienzan a aparecer cuando los proyectistas dejan de atender correcciones o cambios de última hora y los trabajos comienzan a fluir mejor.

 

  La buena noticia es que el tiempo y la inversión en aplicar la tecnología BIM logra que la empresa sea más rentable a la larga. El problema es que los constructores no se acostumbran analizar los números al final de las obras y sobrepasar constantemente los presupuestos o recibir menos utilidad no lo consideran una falta de calidad. Pero que en realidad lo es: una falta de calidad en el trabajo.

 

  Consulte nuestro sitio web.

 

IWA Consultores